Aquel momento en que te pones a ver fotos tuyas de hace 3 años... y te das cuenta que no has cambiado sino por una cosita: Estás más gorda. ¡P#$% vida! No sustancialmente más alta (creería que he crecido 3 cm... aún cuando ayer me dijeron que yo tenía que medir 1.70 y no el 1,61 que según la última visita al médico mido), solo más "trosa". Bueno, mi peinado si ha tenido cambios, como sería obvio... en los más notables está en que ya casi siempre lo tengo planchado, aún cuando a veces se pierde por la exposición del evento.
Hablando con J. Sebastian, surgió un tema interesante para una mente como la mía: La estructura del Yo. El me comentaba como tres "personalidades" (él mismo les llamó así e insistió en el término) servían de infraestructura a eso que llamamos "Yo", y el cómo se unían cuando compartía espacio con otras personas.
Por mi lado, yo me definí como un reloj. Creo que ya comenté ese punto... algo así como un sistema de engranajes que funcionan en conjunto para crear un algo. Me definí como una única entidad, entidad que tiene en la preservación del yo su componente más importante y sobre el que gira. Le comenté que así es como me concebía y no el como quería ser a futuro, y el cómo esa "preservación del yo" llevó a que se crearan mecanismos para que "funcionara", generándose entonces la cobardía, que además terminó germinando al miedo o la inconstancia, dos partes esenciales de mi actual ser.