sábado, 9 de agosto de 2014

Lógicas alternas: el Destino

¡Meses sin pasarme por este espacio!

Desde pequeña, tuve una relación íntima con eso que llamamos "Razón". Tal vez mi incapacidad para relacionarme con otras personas me llevó a buscar refugio en ella, tal vez lo hice para tener algo de qué sentirme orgullosa o especial. El asunto es que, con el tiempo, la misma razón occidental me llevó a entender que ésta no es la única forma de interpretar el mundo ni mucho menos la más válida.

Por años, desprecié lo supranatural. El determinismo o el esencialismo me parecen desagradables al creer que hay un cosmos consciente que busca lo mejor para nosotros o que hay unas reglas inalterables que sobrepasan lo orgánico. Ahora, de a pocos, voy entendiendo que son formas de crear sentido y si no creía en ellas se debía a que yo estaba inmersa en otro discurso. Etienne, en Rayuela, hacía mención a algo similar, sólo que inmerso en el Logos, exclamando que "[...] Lo que me reviente es la manía de las explicaciones, el Logos entendido exclusivamente como verbo". Una frase maravillosa ya que puede dar cuenta de que el sentido no está sólo en el lenguaje sino que yace en cualquier otro sistema explicativo e incluso en los que no buscan explicar.

sábado, 15 de marzo de 2014

Un año más de experiencias

¡Ay! Ya estamos dizque en marzo y yo todavía dudo cuando inscribo el año en el cuaderno para dar cuenta de la fecha. No sé si mi falta de atino con el tiempo tiene que ver con la descripción que mi admiradísimo Rojas comentaba sobre el melancólico, donde era un ser que ignoraba el tiempo. La extrañeza aumenta cuando los ánimos bajan y es que la ciudad tiene cierta pestilencia que me pseudo-deprime, porque desde que estoy en Medellín tengo unas ansias de pasarme el día en la cama con los sueños diurnos y aquellos del inconsciente que ya no consigo recordar.

¡Veinte años de existencia! Un quinto de siglo, y no me siento una autoridad en cuanto a la vida experimental, aún cuando me jacto tanto al hablar y recomiendo con tanto orgullo modelos de interpretación de la existencia. Y es que si en algo me he acercado a eso que llaman "esmero" es en formar una forma de ver el mundo que lo más seguro es que sea contradictoria o peque de un descarado eclecticismo, pero, que la generalidad que la envuelve me impide ver la carencia de contenido que tanto critico en otros.

martes, 31 de diciembre de 2013

¿Qué me dejó socialmente el 2013?

Este 2013 me ha dejado cosas bonitas... principalmente, personas.

Después de lo sucedido en la Universidad de Antioquia, he empezado Historia en la Universidad Nacional, tomando 15 materias para dos periodos académicos y alcanzando un promedio de 4,6 (que está en 4,5 por un error de nota que corregiré cuando reabran los departamentos). Académicamente, mi vida va por muy buen rumbo: me he encontrado fascinada con el feminismo o la historia cultural, sea con trabajos apoyados en el archivo como la vagancia para el primer semestre o el amancebamiento para el segundo; o sea con modelos de análisis como el postestructuralismo, que he logrado acercarme con tres asignaturas.

En cuanto al sí mismo... ¡bueno! no ha sido tan buen año, incluso me ha dejado encrucijadas prioritarias que he de resolver en esta primera parte del nuevo año, y aún cuando quiero mantener mi plan ético, lo veo en stand up hasta no resolver cuestiones conmigo misma. ¡Un tema complejo! y es el principal factor de que no escriba tanto.

Pero, para compensarlo un poco, el tema social ha resultado de maravilla. Una bonita relación para la primera mitad que me aportó grandes cosas, unos nuevos amigos para el espacio académico que me permiten ampliar mis panoramas, una apertura un poco más amplia que la de 2012 en los contextos LGBTI, y tantas personas a las que agradecer.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Revisión de los propósitos para el 2013

¡Se acabó diciembre! La rabia de la Registraduría terminó y se reemplazó por la rabia hacia un profesor que, despistadamente, me puso una nota errónea como nota final... y a partir de eso, esa rabia se fue convirtiendo en un cuestionamiento propio: ¿por qué es tan importante para mí una calificación? Más, ese será asunto para el otro año. Tampoco escribiré por la pregunta del sentido, puesto que es un tema que todavía no consigo conformar.

Pensé en una entrada simple: el observar los propósitos de año. Pensé en algo un tanto más complejo: los cambios de mentalidad en el año. Pensé en algo más personal: el rememorar las personas que marcaron directamente diferencia. En este momento, responderemos a la primera cuestión.

Ya en una entrada hice manifiestos mis propósitos para el 2013, la primera pregunta es si cumplí con ellos. Para tal fin, me limitaré a hacer comentarios breves sobre el cómo asimilé cada uno en el transcurso del año.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Los modelos sobre las personas: La falacia de la "Amistad".

¡Llego diciembre! Realmente, no deseo este mes. Me asusto al pensar en los equipos de sonido que funcionarán parejo desde las siete de la noche hasta las tres de la tarde. Me desespera el encontrar desorden en las calles, con su consecuente zig-zag para caminar, subir los hombros y disponer de las palmas de las manos frente al pecho para proteger cara, cuello y torso de los posibles roces que se generen ante la ausencia de un espacio público que nos permita caminar a cada cual por su lado.

Vamos a avivar esta cosa, que se me está muriendo. Para ello, tengo mentalmente programadas dos entradas, excluyendo esta. Una sería sobre mí fatídica relación con la Registraduría, que tal vez escriba mañana cuando llame a preguntar qué sucedió. La otra sería sobre la pregunta del sentido, pregunta con la que realizaré mi trabajo final para Lenguaje e Interpretación, y que me encargaré de adaptar para una entrada. Finalmente, ésta, será sobre un problema que me ha llamado mucho la atención en estos días: La categorización de los amigos. Sentaos por favor mis imaginarios lectores, daremos inicio a tal vez lo más representativo de mi pensamiento para este punto de mi vida, ya que me estoy edificando socialmente en torno a las premisas que en adelante se desarrollarán.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Cien metros

Caminaba, con una bicicleta en la mano. Esa tarde había sido tranquila, yo había recorrido la ciudad en bicicleta también, sin mayor afán. Ahora que caminaba, le encontré en el cruce de caminos en el puente. Aminoré la velocidad de mis pasos: necesitaba ubicarme a la derecha, es de esas cosas que no cuestiono. Pasó a mi lado, por mi derecha, y yo busqué el extremo del pasaje para relajar el ligero estrés que me causó la ubicación temporal en la izquierda. Se volteó y sonrío, ¿fue a mí, o fue a aquellos dos jóvenes? no lo sé, no lo quise saber; apenas noté que giraba, desvié mi mirada al río, y allí la clave mientras caminaba con una calma inusual en mí. Mi mano jugaba con la baranda al caminar: daba pequeños saltos, una actividad que me resulta placentera.

Su paso no era acelerado, y yo le seguía, de forma más pausada. Su caminar me resultaba cautivante, un caminar ligero, una alma en aparente armonía. Noté su tez blanca, y el cómo la tinta roja de su tatuaje resaltaba. Caminaba observándole; siempre me ha gustado observar, sólo observar. Miró nuevamente hacia atrás cuando los jóvenes se acercaron, lo que llevó a que irrumpiera su marcha. Yo no quería enfrentarle, por lo que mi caminar me llevó a su izquierda, y así le sobrepasé. Allí estaba yo, sosegada, sin una imagen en qué clavar mi mirada. Antes de pasar la calle le volví a ver, el tiempo necesario para asesorarme de que no pasaran coches, pero, lo suficiente para inmortalizar su silueta en mi memoria.

martes, 8 de octubre de 2013

Pseudo carta a un alguien

Que curioso... reabrí el FB, y me sentí como cuando uno vuelve a salir con los amigos del colegio: Extraña. Entre porque buscaba a alguien, que se suponía hace parte de mi lista de contactos. No he hallado su perfil activado, y me decidí a esperar por su regreso, más, la falta de certidumbre sobre si regresará o no me ha llevado a renunciar a mi propósito, por lo que vuelvo a cerrarlo.

Un sabor un tanto amargo me rodea. Puede que mi decisiva de cerrar el FB -por un mes una semana- pudo haber resultado presurora, pues caí en cuenta que no había forma de comunicarnos. Pensé le había dejado mi correo electrónico, pero, no veo donde conste que lo hice, y sé que no tengo su correo. Sé que si mantengo el FB desactivado, se cerrará el único modo de comunicación que realmente unía, pero, tengo una pequeña esperanza, que será la entrada.

No me gusta expresarle a las personas su especialidad en mi vida. Me siento dependiente al hacerlo, y casi nunca expreso con palabras -ni actos- lo que opino de ellos, no en cuanto ellos son, sino en relación a lo que son conmigo. Ha sido una queja constante, y puede que termine alejando a algunas personas ante la carencia de seguridad que obtienen de mí. Después de considerarlo, hoy quiero renunciar un poco a mi actitud indiferente.

jueves, 3 de octubre de 2013

Revisión: Darkness - SKE48

A principios de año se estrenó el onceavo sencillo de SKE48 titulado Choco no Dorei. Como siempre, lo descargué online para darle un vistazo, gustándome mucho Bike to sidecar. En cuanto a videos, la cosa era diferente: Darkness, con las "siete bailarinas", tenía a Jurina como center, así que esperé su video completo con ansiedad. El verlo fue genial, pero, la sorpresa llegaría con mi usual chequeo en STUDIO48: La letra de Darkness era coherente con su título, y aún así, llegaba más allá.

Es normal encontrarnos en las canciones del G48 letras referidas a un profesor, a un maestro, a un tipo en la playa o a un alguien que se gusta; es normal que se le cante a un alguien o que se narre una situación de desamor. Darkness no fue la excepción, pero, la forma en que lo hizo es bastante particular para mí... me atrevería a decir única, pero, tengo entendido que las canciones de stage del Team K también son bastante pesadas.  Eso sin olvidar a Seifuku ga jama wo suru, pero... igual las situaciones y las narraciones las hacen diferentes.

Darkness es especial en cuanto que sale de lo concreto. Sale de una vivencia que se narra en la canción, y se va directamente a la interpretación, a una perspectiva en relación a una forma de ver la vida que por lo general es satanizada, que por lo general se tilda con valores negativos y a la que hay que huirle para vivir en la felicidad -que muchas veces es una falsa felicidad-: Darkness narra la inmersión a la tristeza, y por ésta pensé que tenía que subtitularla. Y éste fue el resultado.



La frase inicial resulta interesante porque se desarrollará la idea a lo largo de la canción. "El amor es oscuridad". ¿Por qué? porque el amor está limitado al lente con que se ve el mundo, y en este caso, el mundo es oscuro por varias razones, que estarán íntimamente ligadas a esa idea del amor.

sábado, 28 de septiembre de 2013

El yo como agente transformador

Creo que... mis relaciones sociales se basan en la idea de cambiar al otro. Yo como agente transformador. Induzco a quienes me rodean a que tomen lo que yo llamo "consciencia de sí". No es que lo haga realmente a propósito, sino que es mi forma de vincularme con el otro. Le llevo al interés de que se asuma, de que se piense y describa; creo que eso está bien, que el poder autodiagnosticarse les dará más control sobre sus vidas, que el aumentar su comprensión de sí mismos generará un cambio en la relación que tienen con esa figura que llaman yo, y por lo tanto, la implementación de un mecanismo más eficaz, de un discurso que abarque más ejercicio del poder... pero... no lo hago por ellos propiamente hablando, lo hago por mí.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Anger

Camino rápido, procurando que el paraguas cubra mi rostro. Un mensaje de texto en el momento equivocado -por tan sólo unos pocos minutos- aumentan una pasión que de a día por día se va revelando. Una mirada de desprecio, y un ego que se tambalea; es la segunda vez en dos días que me ha quedado mal, pero, la protesta en mis pensamientos no es sólo de un caso aislado. La eterna insatisfacción aprovecha este punto de fisura y presenta su obra: Un hermoso drama que contiene momentos y personas, momentos y personas. Resucitan a Hobbes sólo para hacerle recitar que el hombre vanidoso clama porque se le de socialmente el valor que él mismo se confiere -que no escatima para el caso-: ¡ay, vanidad! me hierve el cuerpo al considerar que se me es negado mi justo valor, esa figura que con fervor he construido es negada ante bocas atrevidas que censuran más rápido de lo que escuchan; fútiles palabras son expresadas y en mi interior crece un aborrecimiento ante una figura tan ligera -propio de aquel que se convierte en elitista, claro, elitiza sólo lo que para sí mismo es interesante, ¡cuán ciego se es!-. No hay dónde refugiarse; las herramientas para negociar conmigo misma se empiezan a gastar. La rabia silenciosa crece y se acumula, y a veces no hay quién detenga el proceso.